El centro de mi ciudad

El centro de mi ciudad
no tiene nada de centro.
Nace cuando muere el sol
dominado por letreros.
Mientras la gente trabaja
toda la ciudad es centro.
En todas partes se encuentra
el hombre de carne y hueso
a pechazos con la suerte
que siempre tiene algún pero.
El centro de mi ciudad
es hijo de los letreros,
de los trajes bien planchados,
de las corbatas de acero.
La sangre de las vidrieras
corre por la calle al puerto
y en el agua se confunde
con el cristal del espejo.
Calle Corrientes señala
a Calle Córdoba en vuelo:
melenas de rubio trigo
apresado en los pañuelos.

Felipe Aldana, Un poco de poesía, Centro de Estudiantes del Instituto Libre de Humanidades de Rosario, 1949.

Fotos: Carlos Candía

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Un pensamiento en “El centro de mi ciudad

  1. Centro es vida, Centro es encuentro y participación , Centro es disfrute y gozo de la ciudad….por ello está tan bien descripto en la poesía que nace con la gente que lo habita. Heidegger lo diría de otro modo , pero los filósofos están más lejanos de las gentes y es mejor la palabra de un poeta.

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